10 Cosas que no pueden faltar en el trolley de un TCP

10 Cosas que no pueden faltar en el trolley de un TCP

Además de lo imprescindible que te marca la legislación y tu propia compañía, hay una serie de artículos que no deberían faltar en tu trolley si quieres estar preparado para cualquier imprevisto.

  • Neceser todoterreno… Un TCP siempre sabe dónde empieza su rotación, pero ¿dónde acaba? Muchas veces ni programación lo sabe, así que por si acaso no está de más que lleves a mano un kit con tus artículos personales. ¿Tirada en un aeropuerto impronunciable? Si…pero aseadita y mona.
  • Ropa de repuesto. En la misma línea de lo anterior, qué bien te vendrá una muda limpia cuando te digan que por cosas de la vida (es decir, huelga de controladores, mal tiempo o cualquiera de esos millones de imprevistos de este mundillo) tienes que dormir fuera de casa. Basta con que lleves algo de ropa interior, no hace falta que vayas cargando con medio armario, además los trolleys de hoy en día no son los de hace años, que te permitían llevar muda de invierno, de verano, un bikini por si las moscas, bufanda y guantes por si acababas durmiendo en Estocolmo…en fin, cualquier trolley pasado fue mejor.
  • Kit de costura…¿no sabes coser? No pasa nada, seguro que algún alma cándida de la tripulación se apiada de ti y te cose el dobladillo de la falda que te has arrancado con el reposabrazos de la 25C. Siempre te queda la opción de sustituir el kit de costura por una grapadora, celo o similar. No va a quedar igual, pero mientras te vas a casa de tu madre en tus días libres a lo mejor aguanta, y si no, ¡aprende a coser que no es tan difícil!.
  • Cuaderno y boli. Este realmente no lo deberías llevar en el trolley sino encima. ¡Siempre! Cuántas cosas hay que apuntar, creo que he cogido más apuntes en el avión que en la facultad: cambios a pasajeros, puertas de conexión, comidas especiales…si, algún juego del ahorcado también, lo confieso. Hasta que empecé a volar no me imaginaba cuán imprescindible es el boli a bordo. Lleva como mínimo 5 o 6…volverás a casa con 1 si tienes suerte. Especialmente si vuelas a algún destino en el que haya que repartir tarjetas de inmigración. Al final aprendes a que no se note que mientes cuando le juras al pasajero que no tienes un bolígrafo para prestarle, eso si, siempre con una sonrisa encantadora y un “No sabe cuánto lo siento Señor”.
  • Libro. Si, está prohibido leer a bordo, pero nadie dice nada de las escalas de 4 horas por congestión de tráfico aéreo o por el tornillo de la puerta del baño, que se ha caído y es IMPRESCINDIBLE para poder salir. Aquí he de decir que con el Kindle hemos mejorado mucho y ya no hace falta dejarse la espalda cargando con las 1000 páginas de “Los pilares de la tierra”. Si más que de Umbral, eres fan del “Candy Crush”, no olvides llevar siempre la batería a tope y el cargador a mano. En cualquier caso, todo ésto se evitaría si los pasajeros se dejasen a bordo más a menudo el “Hola” y el “Diez Minutos”. ¿Ves?, para eso los ingleses son más majetes. Anda que no estaba yo puesta al día en mi época de “chartera” de la vida y milagros de todas las celebs británicas gracias al “OK!”.
  • Colonia. Cuando se te ha metido el olor a horno en lo más profundo de tu pituitaria es el momento de pegarte un buen flus-flus de colonia. No cometas el error de llevar al avión un perfume de 90 euros…te va a durar una semana. Tampoco hace falta que sea Nenuco. Como decía una instructora mía…”Que manía con el Nenuco, ¡que van oliendo los aviones a culo de bebé!”.
  • Esponja de zapatos. Si es que las madres tienen razón, qué cosa más fea unos zapatos sucios. No cuesta nada antes de aterrizar darles una pasadita.
  • Esmalte de uñas. A los chicos no les hará mucha falta, imagino, pero para nosotras es una herramienta multiusos, lo mismo sirve para arreglarte la manicura que para parar una carrera en la media antes de que asome por debajo de la falda. Ahora que lo pienso, si en el punto 3 decidiste cambiar el kit de costura por pegamento “Imedio”, también te puede servir para lo mismo, aunque no me hago responsable si luego al quitártelas te arrancas medio muslo.
  • Recambio de medias. Lo mismo que lo anterior, los chicos se libran. Si el truco del quitaesmalte (o para las kamikazes, el del pegamento) no ha hecho el efecto deseado, toca cambiarse las medias. Aviso, Murphy viaja en avión, le encanta, así que recuerda llevar varios pares. Puede que no hayas usado tu recambio de medias en 5 meses, pero no falla, el día que te las rompes, te cargas mínimo 2 pares…!o 3!.
  • Algo de comer. El catering falla más que una escopeta de feria, así que si estas tipazo, lleva siempre un “Mars” encima, si no…siempre nos quedará el Biomanán.

Y por último, no te olvides del buen humor. Si siempre lo llevas en el trolley, cualquier imprevisto, retraso, madrugón o pasajero desagradable no podrá hacerte olvidar que ¡el nuestro es el mejor trabajo del mundo!.

¡Buenos vuelos!

2 Comentarios

  1. MARIVAL
    07.10.2014 at 8:20 am
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    Qué útiles todos los consejos y además con un punto de humor, genial!

    • admin
      07.10.2014 at 8:22 am
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      Muchas gracias por leernos Marival! Nos alegramos de que guste. Un abrazo.

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